Villa Champloo Okinawa-Lequio
Espacio Champloo de América Latina-Caribe y Asia-Pacífico

Proyecto “Villa Champloo Okinawa-Lequio”
Este proyecto es un intento de crear en Okinawa, un área cultural de los pueblos del Asia-Pacífico teniendo como eje central la cultura latinoamericana-caribeña y la okinawense.
La Villa Champloo Okinawa-Lequio, no es un parque temático ni un centro comercial, sino una comunidad cultural para que, aquellos que la visiten puedan “Comer, pasear y disfrutar aprendiendo” activamente. Es un espacio multilingüal y multicultural que permite disfrutar de la cultura gastronómica, música, danzas, artes y deportes.
En esta Villa no sólo se presentarán los aspectos tradicionales sino también los aspectos modernos de la cultura latinoamericana-caribeña. Se pretende amalgamar esta cultura y la cultura del Asia-Pacífico creando la base de una nueva cultura champloo para ser difundida al mundo entero.
¿Por qué en Okinawa?
1. Viscicitudes Históricas de Ryukyu-Okinawa
Las islas del archipiélago de Ryukyu localizadas en la región central del este asiático, antigüamente formaban parte del Reino de Ryukyu, que logró su esplendor a través de las relaciones comerciales mantenidas con China, Corea y los países del Sudeste Asiático. Aún durante el Período de Aislamiento del Japón (1639-1854) el Reino de Ryukyu, a pesar de su incorporación al feudo de Satsuma, continuó manteniendo una activa relación comercial con el exterior incorporando pautas culturales de los diversos países, que dió como resultado la creación de su original cultura.
A partir de la segunda mitad del siglo XIX, se inició la ola migratoria a Hawai y Polinesia, y luego de finalizada la Segunda Guerra Mundial y durante la ocupación americana continuó hacia los países sudamericanos. Muchísimos Uchinanchu (persona de orígen okinawense en dialecto okinawense) emigraron hacia Perú, Brasil, Bolivia, Argentina, México y Cuba; hoy las terceras y cuartas generaciones de aquellos emigrantes, además de conservar sus raíces y continuar manteniendo fuertes lazos con la tierra de sus ancestros, colaboran en pro del desarrollo de los países donde residen.
Por otro lado, finalizada la Segunda Guerra Mundial en el año 1945 y hasta 1972, Okinawa fue el único lugar del territorio japonés que estuvo bajo la dominación del gobierno americano, por lo cual posee la experiencia de haber vivido bajo la influencia de otra cultura.
Al romper las barreras geograficas, van aumentando las relaciones interpersonales, el interés por las otras culturas, la importancia de compartir las diferentes pautas culturales, y la formación de recursos humanos globales se hace cada vez más imprescindible. No sólo orientados hacia el exterior sino también a nivel local, se observa la búsqueda de un mejoramiento en la posición de los grupos minoritarios (coreanos, latinos-americanos descendientes de japoneses, asiáticos americanos, ainus, japoneses marginados socialmente entre otros). Tal vez se ha elevado la conciencia respecto a que las diversidades culturales y étnicas ofrecen una gran ventaja en el desarrollo social. Se puede decir que de acuerdo a las necesidades actuales han aumentado los intercambios tanto internacionales como nacionales entre las personas, organizaciones sin fines de lucro, empresas, instituciones autónomas y los establecimientos educativos.
Considerando los factores arriba mencionados, estamos seguros de que Okinawa posee todas las cualidades para establecerse como eje del intercambio internacional. Las características históricas y sociales que Okinawa heredó, constituyen el marco dentro del cual se pretende desarrollar la “Villa Champloo Okinawa-Lequio”.
2. Latinidad de Okinawa
La inspiración que fundamentó esta “Villa Champloo Okinawa-Lequio”, fue su situación en la sociedad japonesa, además de sus similitudes entre Okinawa, el Caribe y Latinoamérica. Existen muchos puntos en común entre el Caribe y Latinoamérica como lo es por ejemplo, el clima cálido típico de la zona tropical, la rica naturaleza, estilo de vida, personalidad, así como también la experiencia de haber sufrido la dominación de otras civilaciones y culturas. Un factor de gran importancia que sirve de enlace entre Okinawa y Latinoamérica, es la presencia de un número considerable de descendientes okinawenses en la sociedad japonesa de Sudamérica. Considerando todas estas características, los elementos latinos que posee Okinawa congenian con los de Latinoamérica, aumentando de esta manera el “grado de latinidad” de Okinawa.
3. La presencia y contacto con inmigrantes asiáticos de diferentes procedencias
Hace aproximadamente 100 años atrás, se inicia un programa de emigración donde el gobierno japonés envía gran cantidad de ciudadanos japoneses hacia Latinoamérica. Estos inmigrantes japoneses distribuídos en diferentes países, luego superar grandes desafíos lograron conseguir cierta posición social, no obstante, a partir de la década de los 80 comienza una gran ola de dekaseguis (personas que trabajan fuera de su tierra, en este caso se refiere a los japoneses que migraron hacia otros países y sus descendientes que actualmente se encuentran trabajando en Japón) hacia Japón. Aún en nuestros días, el fenómeno de dekaseguis continúa, llegando a superar los 270 mil el número de descendientes de japoneses en Japón y aumentando el número de personas que optan por trabajos de larga temporada o por la residencia permanente. Con el regreso de los descendientes japoneses al Japón, debemos considerar la formación de una nueva identidad, de nuevas pautas de convivencia y considerar también la contribución que solamente ellos podrían realizar en la sociedad japonesa.
También le damos importancia a otros inmigrantes asiáticos, como los coreanos y chinos que viven en Sudamérica. Ultimamente, se observan movimientos de integración entre los inmigrantes asiáticos sin importar su país de origen. Por ejemplo en la ciudad de São Paulo, Brasil, donde el número de descendientes japoneses es el primero en el mundo, el concejal William Woo, nacido en Brasil, hijo de padre taiwanés quien recibió educación de japonés, y madre criada en la ciudad de Tokio, con una esposa nacida en Seoul, Corea, se erige como la imagen perfecta de la inmigración asiática en Sudamérica.
También la contribución social de los nikkeis latinos en su especial condición y la identificación con los otros inmigrantes asiáticos residentes en sudamérica, hace que sea el lugar ideal para el deasrrollo de la “Villa Champloo Okinawa-Lequio”.
Aprovechamiento de las ex-bases militares
Okinawa constituye tan sólo el 6% del territorio nacional, y es allí donde se encuentra concentrado el 75% de las bases militares americanas, existiendo una base inmensa en la isla principal que ocupa el 19.3% de la superficie total. Después de la guerra y aún después de la restitución de Okinawa a Japón, la mayor parte de las bases americanas se mantuvieron intactas, arrebatando invalorables terrenos que además de obstaculizar el desarrollo de la región constituye uno de los orígenes de los problemas del medioambiente.
El American Village en Chatan y la ciudad de Omoromachi en Naha son ejemplos de la reurbanización de las ex-bases militares.
Sin embargo, podría decirse que para un verdadero desarrollo de la región, antes de considerar la apertura comercial centrada en el consumo convencional, es de suma importancia la creación en primer lugar, de una comunidad estructurando la ciudad sobre la base de sus características sociales y culturales.
“¡De bases militares a bases culturales!” Villa Champloo es el proyecto propicio para el planemiento de una nueva ciudad en los terrenos de las ex-bases. Estas islas, aún después de la guerra continuan siendo ocupadas por las bases militares. Por ello, despojarse de la mezcla cultural originada como resultado de las diferentes viscicitudes históricas y tomar la decisión de fusionar y desarrollar una cultura propia que promueva el desarrollo regional, es un proyecto óptimo como paso inicial para el eficaz aprovechamiento de los terrenos restituídos. Estamos seguros que la “Villa Champloo Okinawa-Lequio” no solo promoverá el desarrollo de Okinawa, sino que será un lugar significativo tanto para Japón como para Asia.
Objetivos de la “Villa Champloo Okinawa-Lequio”
Durante la gran era de la navegación (siglo XV), los pioneros portugueses denominaron a la nación marítima de Ryukyu, como “Lequio”. En el dialecto de Ryukyu (actualmente dialecto okinawense) “Champloo” significa “mezclar”. Tomando estas dos expresiones decidimos denominar a esta área cultural “Villa Champloo Okinawa-Lequio”.
La Villa Champloo es una comunidad constituída predominantemente por personas del lugar, descendientes de japoneses latinos, latinos puros, inmigrantes japoneses y asiáticos. Poseen diversos trasfondos sociales y como amantes de Okinawa, el Caribe y Sudamérica se reunen para poner en marcha esta comunidad orientada hacia una nueva Asia.
Los objetivos de la “Villa Champloo Okinawa-Lequio” son: Activar la economía de Okinawa funcionando como puente de intercambio cultural y económico entre Asia Pacífico y Latinoamérica. Desarrollar recursos humanos acordes a la globalización multicultural y multilingüal. Y estructurar una nueva imagen de Japón dentro de Asia.